← Medicina Estética
Eje terapéutico 03 — Restauración del Contorno y Volumen Facial

Hilos Tensores PDO

Reposicionar lo que el tiempo ha desplazado. Restauración estructural mínimamente invasiva, sin cirugía.

Qué son y cómo funcionan

Tensado mecánico y regeneración biológica en un mismo tratamiento

Los hilos PDO (polidioxanona) son hilos reabsorbibles — el mismo material que se utiliza en suturas quirúrgicas desde hace décadas. Se insertan bajo la piel mediante agujas o cánulas finas, sin cortes, sin cicatrices. Una vez en posición, generan dos efectos simultáneos: un reposicionamiento mecánico del tejido que ha descendido, y una estimulación biológica sostenida que promueve la producción de colágeno alrededor del hilo.

A medida que el hilo se reabsorbe — entre los 6 y 9 meses — el colágeno generado a su alrededor permanece, manteniendo parte del resultado. No es cirugía: no hay anestesia general, no hay recuperación prolongada, no hay riesgo de cicatrices visibles.

Los hilos PDO son especialmente indicados cuando el envejecimiento ya ha generado un descenso visible del tejido: el contorno mandibular se difumina, los pómulos bajan, el cuello pierde definición. En estos casos, reponer volumen no es suficiente — hay que reponer posición.

"Con los años, el rostro no solo pierde volumen — pierde posición. Los hilos devuelven a los tejidos el lugar que les corresponde, sin alterar la expresión ni la identidad del paciente."

Existen distintos tipos de hilos PDO, y su efecto no depende únicamente del tipo de hilo — depende también de cómo se distribuyen en el tejido y de la técnica con que se colocan. Cada tipo tiene una función principal, pero puede combinarse con otros para abordar simultáneamente textura, volumen y reposicionamiento.

Tipo 01

Hilos lisos

Son el hilo más fino y versátil. Insertados de manera individual, estimulan la producción de colágeno y elastina alrededor del hilo, mejorando la textura, la firmeza y la calidad general de la piel. Lo que resulta menos conocido es que, dependiendo de cómo se distribuyen dentro de la cánula y del patrón en que se depositan en el tejido, el mismo hilo liso puede generar también un efecto de relleno sutil o incluso un efecto de tracción leve. La misma herramienta, distintos resultados según la técnica.

Tipo 02

Hilos espirales

Su estructura helicoidal — uno o dos filamentos entrelazados en espiral — aumenta de manera significativa la superficie de contacto con el tejido. Esto se traduce en mayor estimulación de colágeno que el hilo liso y en un efecto volumizante más pronunciado. Son el recurso de elección cuando hay zonas con pérdida de volumen — pómulos, surcos nasogenianos, ojeras — que necesitan recuperar contorno sin recurrir a rellenos convencionales.

Tipo 03

Hilos de tracción

Llevan pequeñas proyecciones — espículas o barbs — que se anclan al tejido en el momento de la inserción y permiten el reposicionamiento mecánico activo de lo que ha descendido. El efecto de lifting es visible desde el procedimiento. A medida que el hilo se reabsorbe, el colágeno que se ha generado a su alrededor mantiene parte del resultado, sumando un beneficio biológico al efecto mecánico inmediato.

Zonas de aplicación
  • Descenso de pómulos y mejillas
  • Definición del contorno mandibular
  • Laxitud del cuello (neck lifting)
  • Surcos y pliegues faciales
  • Mejora de textura y calidad cutánea
  • Restauración de volumen en zonas deprimidas
Qué esperar
  • El resultado mecánico es visible desde el primer día
  • La regeneración de colágeno se consolida entre 4 y 8 semanas
  • Duración: 12 a 18 meses según el tipo de hilo y la zona
  • Sin cirugía, sin anestesia general
  • Molestias mínimas, sin tiempo de recuperación significativo
  • Se puede combinar con otros tratamientos del eje regenerativo
Primera consulta

¿Quieres restaurar el contorno del rostro sin pasar por cirugía?

Los resultados pueden variar según cada paciente. La medicina estética es una especialidad que requiere evaluación individualizada y consulta médica previa.

0

Subtotal