Hilos Tensores PDO
Reposicionar lo que el tiempo ha desplazado. Restauración estructural mínimamente invasiva, sin cirugía.
Tensado mecánico y regeneración biológica en un mismo tratamiento
Los hilos PDO (polidioxanona) son hilos reabsorbibles — el mismo material que se utiliza en suturas quirúrgicas desde hace décadas. Se insertan bajo la piel mediante agujas o cánulas finas, sin cortes, sin cicatrices. Una vez en posición, generan dos efectos simultáneos: un reposicionamiento mecánico del tejido que ha descendido, y una estimulación biológica sostenida que promueve la producción de colágeno alrededor del hilo.
A medida que el hilo se reabsorbe — entre los 6 y 9 meses — el colágeno generado a su alrededor permanece, manteniendo parte del resultado. No es cirugía: no hay anestesia general, no hay recuperación prolongada, no hay riesgo de cicatrices visibles.
Los hilos PDO son especialmente indicados cuando el envejecimiento ya ha generado un descenso visible del tejido: el contorno mandibular se difumina, los pómulos bajan, el cuello pierde definición. En estos casos, reponer volumen no es suficiente — hay que reponer posición.
Existen distintos tipos de hilos PDO, y su efecto no depende únicamente del tipo de hilo — depende también de cómo se distribuyen en el tejido y de la técnica con que se colocan. Cada tipo tiene una función principal, pero puede combinarse con otros para abordar simultáneamente textura, volumen y reposicionamiento.
Hilos lisos
Son el hilo más fino y versátil. Insertados de manera individual, estimulan la producción de colágeno y elastina alrededor del hilo, mejorando la textura, la firmeza y la calidad general de la piel. Lo que resulta menos conocido es que, dependiendo de cómo se distribuyen dentro de la cánula y del patrón en que se depositan en el tejido, el mismo hilo liso puede generar también un efecto de relleno sutil o incluso un efecto de tracción leve. La misma herramienta, distintos resultados según la técnica.
Hilos espirales
Su estructura helicoidal — uno o dos filamentos entrelazados en espiral — aumenta de manera significativa la superficie de contacto con el tejido. Esto se traduce en mayor estimulación de colágeno que el hilo liso y en un efecto volumizante más pronunciado. Son el recurso de elección cuando hay zonas con pérdida de volumen — pómulos, surcos nasogenianos, ojeras — que necesitan recuperar contorno sin recurrir a rellenos convencionales.
Hilos de tracción
Llevan pequeñas proyecciones — espículas o barbs — que se anclan al tejido en el momento de la inserción y permiten el reposicionamiento mecánico activo de lo que ha descendido. El efecto de lifting es visible desde el procedimiento. A medida que el hilo se reabsorbe, el colágeno que se ha generado a su alrededor mantiene parte del resultado, sumando un beneficio biológico al efecto mecánico inmediato.
- Descenso de pómulos y mejillas
- Definición del contorno mandibular
- Laxitud del cuello (neck lifting)
- Surcos y pliegues faciales
- Mejora de textura y calidad cutánea
- Restauración de volumen en zonas deprimidas
- El resultado mecánico es visible desde el primer día
- La regeneración de colágeno se consolida entre 4 y 8 semanas
- Duración: 12 a 18 meses según el tipo de hilo y la zona
- Sin cirugía, sin anestesia general
- Molestias mínimas, sin tiempo de recuperación significativo
- Se puede combinar con otros tratamientos del eje regenerativo
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Los resultados pueden variar según cada paciente. La medicina estética es una especialidad que requiere evaluación individualizada y consulta médica previa.